Yo por ti. Tú por mi.

Ahora que el mundo pende un hilo, que todo lo que tenemos podría desaparecer. ¿Qué más podemos apostar? ¿Acaso queda algo que perder?
En esta nueva realidad frágil y efímera no hay espacio para los cobardes que guardan sus corazones en vitrinas.
Porque andamos en una cuerda suspendida sobre la incertidumbre de si podremos volver a tocarnos de si recordaremos nuestros nombres.
Y si todo se acaba y cae todo lo que conocemos quiero poder mirarte a los ojos y oir un “Te quiero” mientras me abrazas, en silencio y nos refugiamos en un beso.
Atrévete a darme tu mano y confiar en un futuro par, a apostar por nosotros y por ver mis ojos al despertar.
Y es que yo, por ti, bajaría la Luna y te la volvería poema.
Y sé que tú, por mí, dejarías a un lado el miedo y te atreverías a leerla.