Tiempo
Tu primer beso me supo a “Te echaba de menos”.
El segundo a una mezcla de risas y caramelos.
El tercero lo custodió un curioso muñeco.
El cuarto supo a pollo.
Nosotros nos entendemos.
Y aquí me tienes, siete meses más viejo que aquel día que rompí mis miedos y te pregunté sobre el peso de un paquidermo.
Recuerda: lo suficiente para romper el hielo.
El tiempo pasa, transcurren momentos, ya no como pollo y solo algunos caramelos, pero sigo recordando el sabor de aquellos besos.
Y ahora que han caído más que estrellas en el cielo, que han pasado siete meses, tú aún me hueles a enero, me hueles a tarde de verano después del aguacero.
Tic, tac.
“No me cambies los centros”
Tic, tac.
“Déjate los dedos”
Tic, tac.
El reloj sigue corriendo.
Tic, tac.
Abrazos que paran el tiempo.
Tic, tac,
tic, te quiero.