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Poemas
Adentros
Arráncame la piel y verás que no miento cuando intento explicar lo que ocurre en mis adentros.
Golpéame, aráñame, puedes romperme cada hueso. Seguiré de pie, seguiré despierto.
Puedes cortarme la lengua y quitarme mis versos. Seguiré mirándote, seguiré sintiendo.
Y cuando saques mis ojos, dejes libres mis pensamientos, laceres todos mis vasos y dejes mis entresijos descubiertos, entre sangre de atardeceres y la última caricia de mi aliento, se abrirá mi tórax para ti como una pequeña flor de invierno para que veas que, aun cuando ya esté muerto, si te tengo cerca mi corazón seguirá latiendo.