Piedra (PD)
Qué hacer cuando la realidad aprieta, cuando sientes desfallecer tan cerca de la meta. Qué hacer si es su mirada la que me para las piernas si al roce de su piel mi carne se vuelve piedra y me siento un pelele incapaz de dar respuesta a unos ojos que me claman y unos labios que me ruegan… Maldigo esta mi mente que cuando avanzó me sujeta, ¿No ves que en ella está el viento de mi vela? Por qué entonces me impides responder como espera. Y es que siento desfallecer cuando noto tu presencia y mi cuerpo desobedece cuando llega tu sentencia. Esa que con el roce de tus labios en mi cabeza me lanza al abismo que tras de sí esconde tu lengua sin dejarme más que tus labios para aferrarme cual cuerda que me salve del olvido, que me salve de mi cabeza. No temas que no te aprecie, no temas que no te quiera, pues no hay cosa que más desee que acariciar tu cabellera y cuando el frío nos asole ser de tu cuerpo la caldera, y así, entre tus brazos, vivir eterna primavera. Si no son sino esos ojos los que inspiran estas letras. Si no son sino esos labios los que besar ruega este poeta.
PD:
Mátame despacio antes de que tiempo nos atrape. Rápido, coge mis manos, toma mi aire cuando te falte. Anda siempre, no pares, pero a mi lado.