Perdón por dar las gracias
Perdón por arañar el pasado, añorar el futuro y perderme el momento, por dejarme llevar por la presión y olvidar mis sentimientos, por ser la pura imagen del esperpento, por tener acuíferos de lágrimas en mis adentros, por olvidar que lo mío también es nuestro, por cerrar los ojos cuando amenaza el miedo, por desconfiar hasta del cabrón del espejo y no encontrar lo que busco tras el reflejo, por haber enterrado mi amor en el pavimento, por haberme peleado por, para y con mis versos, por no ser partidario de los besos, por dejarme la sangre en cada soneto, por cada vez que reviento y en rabia me ciego, por cada vez que necesito huir y alzo el vuelo cerrándome entre los muros de mis pensamientos, por olvidar que tras tus ojos se encuentra mi cielo, por cada vez que por una idea muero, por cada palabra que le regalé al viento, por haber desgastado mis nudillos en el cemento, por ver que todo se mueve y quedarme quieto, por ser raro, por ser “Otro de esos”, por meterme bajo el agua cuando no me queda aliento, por ser de los que sienten a contratiempo, por perder horas escribiéndote mis cuentos.
Perdón, por cada vez que olvidé recordarte que te quiero.
Gracias por apadrinar un corazón hecho trizas, por acoger mi desorden y comprender mi entropía, por romper mis esquemas y mis bridas, por abrir mis ventanas para que entrase el día, por robarle versos a la Luna y la melancolía, por recorrerme la espalda entre caricias, por esos ojos, por esa risa, por desesperarte buscándome cosquillas, por descolocarme los esquemas, rotarme las esquinas, girarme los centros y permutarme las aristas, por entender esta broma y regalarme esas sonrisas, por darme alas y pedirme que volase sin enseñarme como se hacía, por corregir mis defectos y criticar mi ortografía, por dar tanto a un loco que no se lo merecía, por volver a creer en una eternidad prometida, por entregarme las piezas de ese corazón suicida, por compartir conmigo aquella noche tan fría en la que, hasta las tantas, nos contamos batallitas, por cada beso que me das y cada aliento que me quitas.
Gracias, por ti, por mí, por todo esto, mi vida.