Nuestra guerra
Vivo en medio de una guerra. Pero en esta guerra no hay dolor. En esta guerra la hambruna y la sequía se solucionan con besos y mordiscos. En esta guerra mi himno es tu sonrisa y mi bandera tus ojos. En esta guerra el campo de batalla mide 1,30 de largo y 1,90 de ancho, y la distancia que hay entre nuestras tropas es de un suspiro y 3 centímetros. En esta batalla el uniforme es nuestra piel, y las armas, nuestras manos. En esta guerra no hay más oscuridad que aquella que nace cuando tu pelo cubre mi cara y solo veo tu rostro. En esta guerra no hay más llamas que las que surgen entre nosotros. En esta guerra no hay más violencia que una caricia, no hay más sufrimiento que unas cosquillas a destiempo. En esta guerra las trincheras son las sábanas, donde resisto los cañonazos de tu sonrisa. En esta guerra el único mapa que hay es tu cuerpo, y dibujo en él tus tropas con mis labios. En esta guerra los bombardeos son de almohadas y el Napalm sale de tu boca. En esta guerra el único campo arrasado es mi espalda por tus uñas. En esta guerra no hay vencidos, solo ganadores. En esta guerra no hay espías, pero sí agentes que se infiltran en las líneas enemigas. En esta guerra no se enfrentan ni países, ni ejércitos, solo nosotros. En esta guerra no hay terrenos ni dinastías en juego, solo tú y yo. Vivo en medio de una guerra, a unos centímetros de ti.