Poemas

Mírame

Mírame. Me he roto. Creí volar con alas de cera, pero caí cuando subieron las temperaturas. Se derritieron. Creí en la Luna y me llamaron lunático. Remé contra corriente, pues deduje que si el agua se mueve, es porque está cayendo. Rasque el firmamento y entre polvo de estrellas y con alguna estrella quedé cegado. Brillais demasiado. Planté mis cimientos sobre una base inestable y acabé siendo arquitecto de ciudades en ruinas. Tenían su encanto. Estaban rotas. Seguían teniéndolo. Hablé con los animales y me dijeron que hemos perdido el alma. Buitres. Hienas. Zorros. Cuervos. Parásitos. Todos con piel humana. Miré hacia arriba y solo vi nubes y bajo mis pies un suelo inestable. Le dije adiós a Dios y al de abajo hasta luego. Estas palabras me condenan. Sentencia. Por más de una peca pequé. Pecados inocentes. Me cansé de sentir y contraté sentimientos, al final sintiéndolo mucho acabaron quitándome el oficio. Me derrumbé mil veces. Sigo haciéndolo. Mi cerebro dice que me relaje, que mi corazón no aguantará otra puñalada más. No pierdo nada por intentarlo. Siempre quedan los corazones de alquiler. De segunda mano. De tanto mirar al cielo nocturno mis ojos le han cogido envidia y se han rodeado de negrura. Ojeras eternas. Soy esquirlas, fragmentos, la quinta esencia de lo que algún día fui y tan solo humo de lo que seré. Mírame. Me he roto. Mírame. Sigo sonriendo.