Así niña, así.
Como el sol ocultándose tras el agua salada. Una lanza de ópalo que en mi queda clavada. Así niña, así es tu mirada. Como el agua que rescata a este nómada en su desierto. Un oasis donde los imposibles en un suspiro, tornan ciertos. Así niña, así son tus besos.
Como el estrépito del agua que la impureza alisa. La armonía del canto de un ave vespertina. Así niña, así es tu risa.
Como la lava que arde y los restos depura de un pasado triste que incendiado, se cura y despierta en mis adentros las más perversas locuras. Así niña, así es tu figura.
Como un poeta imagina sus versos. Como un maniaco: el fetiche perfecto. Como el edificio imponente que crece sobre mis recuerdos. La tensa cuerda que me salva del averno. Como la luz que guía a este ciego. Así, niña, así es como te pienso.