Yo por ti. Tú por mi.

Ahora
que el mundo pende un hilo,
que todo lo que tenemos
podría desaparecer.
¿Qué más podemos apostar?
¿Acaso queda algo que perder?
En esta nueva realidad
frágil y efímera
no hay espacio para los cobardes
que guardan sus corazones en vitrinas.
Porque andamos en una cuerda
suspendida sobre la incertidumbre
de si podremos volver a tocarnos
de si recordaremos nuestros nombres.
Y si todo se acaba
y cae todo lo que conocemos
quiero poder mirarte a los ojos
y oir un “Te quiero”
mientras me abrazas, en silencio
y nos refugiamos en un beso.
Atrévete a darme tu mano
y confiar en un futuro par,
a apostar por nosotros
y por ver mis ojos al despertar.
Y es que yo, por ti,
bajaría la Luna
y te la volvería poema.
Y sé que tú, por mí,
dejarías a un lado el miedo
y te atreverías a leerla.