Que oficio ser poeta
Qué oficio ser poeta,
soñar con tus besos,
y tras una metáfora incompleta
dedicarte estos versos.
Vivir entre las letras
donde no existe el tiempo.
Escribir hacia fuera
los dolores que llevo dentro.
Torturarse por las penas
que no encajan en un soneto.
Tener como trinchera
pluma y cuaderno.
Viajar por el planeta
sin moverse un solo metro.
Dragones y princesas
tan solo en mis recuerdos.
Congelar en una escena
el crepitar del fuego,
mas no poder, pequeña,
osar a lanzar un “Te quiero”.
Oh, palabras traicioneras
que poblais mis inventos,
por qué huís de mi conciencia
cuando la oigo, cuando la veo.
Destinado a la libreta,
a en ella plasmar mis sueños.
A recorrer las estrellas,
encontrando tus ojos, hielo,
frío corazón de piedra,
el que se esconde en mi pecho…
Y a ti, que no te mientan,
no te confunda este ruego.
Qué oficio ser poeta,
y no poder dejar de serlo…