Podría
Podría relatarte en líneas
un bonito cuento de hadas
pero no alcanzaría a la magia
que esconde tu mirada…
Podría trabajar la piedra
cincelando cada arista,
pero no habría curva tan bella
como la que forma tu sonrisa…
Podría componer con notas
una perfecta sinfonía,
pero aun así estaría de muy lejos
de tu risa y su armonía…
Podría pintar un cuadro
de un paisaje remoto,
pero sería algo nimio
puesto al lado de tus ojos…
Mas yo no soy novelista
ni músico, soy poeta
y mi único pigmento
es el que mancha esta libreta,
y lo único que esculpo
son en el papel mis penas,
que se atenúan cada vez
que tu recuerdo me atormenta.
Por eso ni busto,
ni notas, ni acuarela,
tan solo estas palabras
bajo la luz de una vela
que muere lentamente
como mueren las estrellas,
pues ya no saben brillar
tras la luz de tu belleza.
Y así acaba este regalo
en que sin piedra ni pentagrama
con 36 versos pretendí
forjar una sonrisa en tu cara.