Poemas

Perdón por dar las gracias

Perdón
por arañar el pasado, añorar el futuro
y perderme el momento,
por dejarme llevar por la presión
y olvidar mis sentimientos,
por ser la pura imagen
del esperpento,
por tener acuíferos de lágrimas
en mis adentros,
por olvidar que lo mío
también es nuestro,
por cerrar los ojos
cuando amenaza el miedo,
por desconfiar
hasta del cabrón del espejo
y no encontrar lo que busco
tras el reflejo,
por haber enterrado
mi amor en el pavimento,
por haberme peleado
por, para y con mis versos,
por no ser
partidario de los besos,
por dejarme la sangre
en cada soneto,
por cada vez que reviento
y en rabia me ciego,
por cada vez que necesito huir
y alzo el vuelo
cerrándome entre los muros
de mis pensamientos,
por olvidar que tras tus ojos
se encuentra mi cielo,
por cada vez
que por una idea muero,
por cada palabra
que le regalé al viento,
por haber desgastado
mis nudillos en el cemento,
por ver que todo se mueve
y quedarme quieto,
por ser raro,
por ser “Otro de esos”,
por meterme bajo el agua
cuando no me queda aliento,
por ser de los que sienten
a contratiempo,
por perder horas
escribiéndote mis cuentos.

Perdón,
por cada vez que olvidé
recordarte que te quiero.

Gracias
por apadrinar
un corazón hecho trizas,
por acoger mi desorden
y comprender mi entropía,
por romper mis esquemas
y mis bridas,
por abrir mis ventanas
para que entrase el día,
por robarle versos a la Luna
y la melancolía,
por recorrerme la espalda
entre caricias,
por esos ojos,
por esa risa,
por desesperarte
buscándome cosquillas,
por descolocarme los esquemas,
rotarme las esquinas,
girarme los centros
y permutarme las aristas,
por entender esta broma
y regalarme esas sonrisas,
por darme alas y pedirme que volase
sin enseñarme como se hacía,
por corregir mis defectos
y criticar mi ortografía,
por dar tanto a un loco
que no se lo merecía,
por volver a creer
en una eternidad prometida,
por entregarme las piezas
de ese corazón suicida,
por compartir conmigo
aquella noche tan fría
en la que, hasta las tantas,
nos contamos batallitas,
por cada beso que me das
y cada aliento que me quitas.

Gracias,
por ti, por mí,
por todo esto, mi vida.