Poemas

Otoño

Se desperezaba el sol
en una mañana fría.
Un tímido haz
atravesaba las cortinas.
Temblorosas, mis manos
buscaban acogida
entre los pliegues de mi alma
buscando cálida bienvenida.
Olor a tierra mojada
Y hojas caídas.
Mis párpados, perezosos,
me negaban la vista.
Una corriente de aire
rozó mi mejilla.
Humedad, hojarasca,
frío, arcilla.
Aún en estado de trance
contemplo aquella maravilla.
Ocre manto cubre el suelo
mientras nubes cubren la lejanía.
Entre muerto follaje
aún luchan flores fugitivas
que olvidaron que el tiempo pasa
imparable como la misma vida.
Pero ellas saben
que aunque luchen, ya marchitan,
mas morirán realizadas
dejando tras de sí latiente semilla.
Triste de aquella pequeña flor
que ahogada en desdicha
por ver que todo se acaba
dé la batalla por pérdida
y olvide dejar simiente
bajo la tierra que cobija,
pues no volverá a renacer.
No tiene recuerdos quien olvida.
Los pájaros se van volando
me pregunto si de verdad migran
o si tan solo huyen de esta barbarie,
de esta masacre de pensamientos homicidas.

Se desperezaba el sol
en una mañana fría.

Demasiados Septiembres a la espalda,
demasiadas despedidas.

Se desperezaba el sol
en una mañana fría.