Poemas

Dichos y refranes

Ya de pequeño
siempre me decían:
“Más vale pájaro en mano
que ciento volando”.
Que triste que un pájaro
se enamore de una caricia
y se corte las alas
dejando atrás la bandada.
Y que “cuando el río suena
agua lleva”.
Pero a veces no lo escuchamos
porque los oídos sordos
no solo se hacen a palabras necias
sino a esas razones del corazón
que la razón no entiende.
Entiendes que nunca llueve
a gusto de todos
cuando vives con la tormenta dentro
y te tildan de loco.
Pues “cada loco con su tema
y cada lobo a su senda”.
Pero no existen caminos fijos
para este anacoreta
que es músico, poeta
y extremadamente loco,
pues algunos no tenemos
tan solo un poco.
Pero ya sabemos que llaman loco
los sordos cuando ven a alguien bailar.
Ellos no escuchan mi música.
Siempre fui arrítmico.
Quizá fui demasiado bueno
y en mi sombra se cobijaron hongos venenosos.
Dicen que “a rey muerto,
rey puesto”
Pero nadie piensa en que la silla
se acaba rompiendo de tanto peso.
De tanta carga.
De tanto cambio.
Que “Con Dios te acuestas
y con Dios te levantas”.
Pero a veces no es sino un demonio
el que comparte almohada.
No sé si lo que faltaron fueron palabras
o que nunca fuimos de entendernos.
O que tenías la barriga tan llena
que no pensaste en que yo también pasaba hambre.
Quizá nuestro amor por los animales
nos hizo criar cuervos
sin pensar en las consecuencias.
Ambos conservamos los ojos,
pero ya sabes que
“No hay más ciego
que quien no quiere ver”.
Pero qué le vamos a hacer
“Dos no se pelean si uno se quiere”
Me pregunto
si el desvelo
cuenta como madrugar.
Supongo que no
y que no hay dios que me ofrezca su mano.
No importa,
siempre fui de jugar solo.
Muchas veces tropecé
y pude sobreponerme,
otras terminé cayendo,
pero siempre avancé.
Intentaron calentarse
cuando me hallaba derrumbado.
Intenté cubrir mi corazón de seda,
pero seguía gritando como un animal salvaje.
Y aunque el caballo
muriese por una caries descontrolada.
Seguí adelante
como en algún lugar de España tienen por costumbre.
“Al pan pan
y al vino vino”.
Pero la gente vino, viene y va
y yo ya no creo en el destino.
Todo se torna
tan contradictorio
pues “quien mucho duerme
poco vive”.
Otros dicen “He vivido mucho
porque he soñado mucho”
Pero a la vez recuerdan
que “soñar es gratis”
y que “el tiempo es oro”.
Tengo que asumir
que algunos nacen con estrella,
pero yo soy del otro bando.
Al final me quedo
con mi refrán favorito:
“El que la sigue,
la consigue”.
Llevo siguiendo mucho tiempo,
pero al fin
soy libre.