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Poemas
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El blanco cielo se pudre se fragmenta en esquirlas de escarcha que rozan sin miedo tus tímidas mejillas volviéndose líquidas al besar tu pelo. Las hojas, suicidas improvisadas, saltan de los árboles en un salto asincrónico, para bañar el suelo de manto ocre formando un mar en que mis recuerdos navegan. Los pájaros huyen de este frío como debí haber huido yo, de ti, pues ahora me pudro en escarcha y mis hojas no volverán a brotar.